domingo, octubre 10, 2010

Extraños...

Y con el paso del tiempo que se escapa entre mis cabellos... nos volvimos extraños.

sábado, septiembre 25, 2010

miércoles, septiembre 22, 2010

Solo respira...

Por todo lo que no dije.

domingo, septiembre 12, 2010

La vida es sueño

Solipsismo... Creo que esa siempre ha sido mi vía de escape, pensar que no estoy aquí, pensar que no existo en realidad, y que soy producto de la imaginación y/o ensoñación de alguien más.

A pesar de que cumplo con todas mis responsabilidades, las expectativas de mi familia, mi trabajo, y mi cuidado básico, en mi escondite secreto, sigo pensando que no existo... Cuando estoy sola no soy, solo estoy, porque no soy capaz de validarme, no le encuentro sentido a mi vida.

Un par de veces he intentado rendirme, pero apenas la soga ha empezado a apretar mi cuello, y he sentido como la sangre se agolpa en mis carótidas, dado pulsaciones cada vez más angustiantes, me detengo y lloro... Lloro porque no me entiendo, lloro porque soy cobarde, lloro porque deseo que haya alguien ahí que me diga: No lo hagas, te necesito.

Odio necesitar a la gente, y por eso me encierro, por eso aparento que los demás no me importan, no me involucro y a veces, la mayoría, termino tratándolos mal. Es un círculo vicioso que cada cierto tiempo llega a su apogeo, y me deja en crisis, mientras veo como el mundo me mira con ojos de desaprobación, y una vez más desearía no estar.

A los 13 años, supe que era adoptada. La verdad es que ese hecho, me ha marcado demasiado. Nunca he querido conocer a mis padres biológicos, pues para mi padre es el que cría, y a los que me criaron los amo con toda mi alma, pero sí he pensado muchas veces, en que ha sido un error que yo naciera, que probablemente nunca debí llegar a este mundo, porque hay que admitirlo, si te dan en adopción, es obvio que no fuiste ni deseado ni planificado.

Mi madre siempre me ha dicho que debería estar feliz, porque tengo una familia que me eligió; para mi padre la adopción no es tema, y el único comentario que me hizo fue que al verme a los ojos, y notar como yo reía en sus brazos, supo que yo era su hija... A veces esto es a lo único que me aferro para no desmoronarme.

Odio ser tan dependiente, odio no poder sentir por mí misma que mi vida vale, odio no poder ser estable y vivir más "light".

Siempre tuve problemas para relacionarme con el resto, siendo más callada, un poco "rara", la desadaptada, y siempre pensé que era normal, que era el rol que me había tocado y el cual sabía interpretar a la perfección.

Siempre de arriba a abajo, de un lado al otro, de la risa al llanto, del idealismo al pesimismo, de la autocompasión a la automutilación.

Al fin, a mis 25 años, y luego del episodio más caótico de mi vida, en donde lastimé a la única persona que he amado, y de paso, terminé por romperme, decidí buscar ayuda, ya que sentí que no era normal sentirse así, tan desamparado, triste, estancado, mientras el mundo seguía girando y el tiempo no se detenía a esperarme.

Fui a la psicóloga, y luego al psiquiatra, pasé por depresión moderada, severa y distimia, hasta que finalmente fui diagnosticada como trastorno bipolar del ánimo y además trastorno limítrofe de la personalidad.

A pesar de que me lo esperaba de alguna manera, fue fuerte... estaba sola, ya que hace un tiempo me trasladé de ciudad por trabajo y mi familia y amigos viven a unos 1500 kms de distancia.

En mi nueva ciudad no he podido hacer amigos, y los que creía lo eran, finalmente me demostraron que no lo son. Probablemente nunca lo fueron pero yo idealicé las circunstancias, hay un par de conocidos a los que quiero bastante, pero igual tiendo a desconfiar, no quiero que me duela de nuevo, no quiero volver a idealizar.

Decidí comprarme una mascota... ¿Por qué? Muchas pensarán que es mejor recoger una, que hay miles de animalitos que sufren en la calle, pero Canela (una caniche enana apricot) logró demostrarme que me necesitaba. La vi varias veces en una tienda, al principio con sus hermanos, y después sola, y cada vez más grande. Nadie la quería, no era lo suficientemente buena tal vez, para todos aquellos que prefirieron a otro, pero para mí fue perfecta. Le dije a la dependienta si acaso podía tomarla en mis brazos, y apenas me la entregó, supe que era para mi, lamió todo mi rostro, y no pudo evitar hacerse pipí de la emoción. Ahora, es uno de mis cables a tierra, ya que su vida depende de mi, ya que me necesita. Cada vez que coloca su cabecita sobre mis piernas me recuerda que yo debo estar acá, que no puedo rendirme.

Ahora, tomo mis medicamentos, cuido a Canela y voy a terapia semanalmente. El trabajo sigue siendo un infierno (no el trabajo en sí, sino el ambiente) pero cada día intento, en medida de lo posible, de levantarme de mi cama pensando que será mejor. Que significo algo y que aporto mi grano de arena a este mundo que se desborda en egoísmo, vanidad, competitividad y codicia.

Lo "bueno" de trabajar en un hospital, es que no queda tiempo para sentir lástima de mí misma, porque al menos, no tengo que estar en diálisis, ni en quimioterapia...

Gracias a Dios, sigo viva, y no quiero rendirme todavía, al menos por hoy.

sábado, septiembre 04, 2010

domingo, agosto 29, 2010

Perdida, perdida.

...

La cagaste. De verdad que la cagaste...

miércoles, agosto 25, 2010

...

Feliz cumpleaños a mí...

viernes, agosto 20, 2010

Seres de sombras, seres reemplazables.

Todos los seres de sombras somos reemplazables, somos materia dispuesta para ocupar el espacio que se supone es de alguien más, somos vacío... Una vaga imagen, una ilusión tal vez, una mentira las más de las veces.

Somos delirio, hambre, sed, frío vestido de fuego que parece quemar, pero que no es más que una irrisoria copia, un intento sardónico del destino, un quiebre en el tiempo... un error.

Porque yo fui el error, que se dio cuenta demasiado tarde, que se dejó llevar, que duró más de lo que debía, porque soy yo el reflejo en el espejo que nunca será real.

Nací por el error de dos, viví por la compasión de dos, y morí en los sueños de uno.

jueves, agosto 19, 2010

El Circo de la Mariposa

Wow, Gonzalo Frías nunca me defrauda, y hoy, nuevamente, no ha sido la excepción.

¿Recuerdas esas tardes, o eran mañanas, de cortometrajes? El del reloj cucú fue lejos el mejor...

Ojalá y pueda salir luego del capullo =)


martes, agosto 17, 2010

Corazón enjaulado.

Devuélveme la maldita llave entonces!


martes, agosto 10, 2010

martes, julio 27, 2010

Historia al espejo.

Hey tú, hoy, luego de lo acontecido, y a pesar del mundo que nos separa, desearía contarte un cuento. Sí, un cuento; a ti, que me observas por el otro lado del espejo, así como yo te observo desde este; a ti, que construyes castillos de burbujas, un mensaje desde este cielo negro, desde este cielo sellado, desde este cielo sin nombre.

"Fue una vez, hace mucho tiempo, que un pequeño lobo había perdido su manada. El lobo lloró y lloró, aulló todo lo que pudo, camino día y noche intentando encontrar a aquellos a los cuales pertenecía, pero no hubo caso. Dos años después, el lobo llegó hasta un cerco, y tras el cerco había una hermosa casa blanca.

En aquella casa blanca vivía una familia, dos ancianos y sus tres hijos, dos varones y una mujer; éstos, al ver al pequeño lobo solo y desvalido, con su mirada triste y la piel entre las costillas, sintieron lástima y se apiadaron de él.

El anciano salió de la casa y abrió el cerco, mientras el resto permanecía observando a través de la ventana, tendió su mano al lobo y este de inmediato la lamió, sellando así el lazo que ahora los unía... El lobo al fin había encontrado a su manada.

Fue difícil para el lobo; a medida que iba creciendo, más sentía que debía dejar de ser lobo, y ser más hombre, dar en el gusto y nunca estar en contra. Poco a poco se fue convirtiendo en un lobo domesticado, se fue amoldando a las necesidades de la familia.

Pasaron muchos años, muchos muchos años, hasta que un día, mientras hundía sus patas en la arena de la playa, divisó algo a lo lejos que le llamó la atención. Jugando en las olas se encontraba otro como él, un verdadero lobo, de pelajes dorados y postura imponente. Nuestro lobo no podía creerlo, tanto había buscado, tanto había aullado a la luna, tanto había rogado al cielo, y al fin, sin previo aviso, ahí estaba lo que tanto había añorado.

El otro lobo notó su presencia, y corrió hasta él, y al olerlo, movió su cola de forma agitada y lo invitó a jugar al agua.

El pequeño lobo no podía creerlo, y quiso seguirlo de inmediato, así que corrió a su lado hasta donde rompían las olas, mas al mirarse en las aguas, pudo darse cuenta de que estaba equivocado, de que él nunca en la vida podría compararse con ese ser de pelaje de oro. Su pelaje negro como la noche, sus ojos oscuros y tristes, sus patas cansadas y sus garras gastadas de tanto andar... No definitivamente no podía estar ahí, no pertenecía a ese hermoso cuadro que la vida le había regalado para observar.

-No te vayas-dijo el lobo dorado.
-Yo no pertenezco aquí- respondió el lobo negro.
-Llámame G, ¿Quién eres tú?
-Yo... yo soy I
-I... negro como el cielo, yo seré tu estrella.
-¿Mi estrella?
-Sí, tu estrella, seré luz para ti.
-Entonces, yo seré el cielo donde puedas brillar.

No fue necesario nada más.

Después de ese día, y cada día siguiente, I se convirtió en el cielo más dichoso al tener una única estrella, que brillaba siempre, que iluminaba cada noche, que le daba un motivo para sentir que pertenecía a un lugar.

Pasaron cuatro años, durante los cuales hubo días nublados, lluviosos e inclusive eclipses que dejaron a oscuras el cielo, pero aquella estrella seguía brillando.

-¿Sabes G? Tengo que partir, es la hora de comenzar otro camino.
-No quiero.
-...

En el fondo, I tampoco quería, pero debía cumplir, era necesario hacer feliz a su jauría, y luego de eso, él podría ser feliz también, imaginando que podía lograrlo junto a G a su lado.

I partió, y llegó a un lugar que no le gustó... Estaba completamente lleno de ovejas y otros animales, entre ellos un zorro que fue el único que se acercó a él.

-Lobo, ¿Estás solo?
-No, bueno sí... la verdad, es que tengo una estrella que brilla para mí.
-¿Estrella? Yo no veo ninguna estrella.

Pasaron los días, y poco a poco el cielo fue quedando a oscuras nuevamente. I se preguntaba si su estrella estaría bien, y por medio de un largo aullido se lo preguntó. Su estrella respondió que no le había hecho falta.

I se desesperó, nuevamente se encontraba sin motivos para existir, nuevamente su cielo se encontraba completamente en penumbras.

Y el zorro se apiadó de los ojos suplicantes del lobo, y le dijo: Yo también puedo ser estrella.

Sin entender muy bien, el lobo hizo caso, y sin quererlo, perdió todo lo que tanto había amado, pues al dejar entrar a una nueva estrella en su cielo, pudo darse cuenta de que lo que había perdido en verdad había sido el sol.

Finalmente el zorro también se alejó, pues no fue capaz de soportar los constantes aullidos, las lágrimas incesantes, la fragilidad del lobo oscuro como la noche.

El tiempo pasó, y el lobo aprendió a vivir en penumbras, para finalmente darse cuenta, de que toda la dicha que había tenido había durado lo que tenía que durar, ya que su vida estaba destinada a ser siempre un cielo vacío. Un cielo negro, frío y vacío."


Estimado espejo, este lobo negro, es un simple lobo estepario, que ya no ama a esa estrella, se quedó con el bello recuerdo de lo que pasó, pero que sigue amando aquella sensación de tener un motivo para el cual existir...

Sé que todo lo que escribí puede parecer cursi, e incluso sonar completamente falso, pero es así como lo siento, es así como lo sentí, es así como lo viví. Lo único que deseo es que la luz que alguna vez brilló en mi cielo, siga brillando, aunque sea a ese lado del espejo.

Por lo poco que he visto desde acá, sé que eso lo harás posible, y sobre todo sé, que no eres como yo, que eres fuerte, independiente y harás todo lo que esté a tu alcance para cumplir las promesas que hagas.

Deseo que lo que yo amé, no deje de ser amado nunca.

No voy a negar que las coincidencias me dolieron, me dolieron al punto de creer que ya ni siquiera valía la pena seguir siendo... seguir estando. Que tu nombre cobre el significado de borrar el mío, siendo el mismo, que mi cumpleaños sea el mismo mes que el tuyo, e inclusive saber que el día 21, ya no es único... Todo me dolió, pero tuve que comprender de que nada de eso fue a propósito, y mucho me ha costado.

Lamento haberte incomodado, pero tampoco me arrepiento, porque no puedo dejar de pensar en mí, por pensar en ti.

En fin, lamento haber pensado que serías cobarde, me alegra saber que no lo eres.